07 noviembre, 2005

Un día en las carreras


Al más puro estilo "hermanos Marx", ayer pasé Un día en las carreras. No puedo decir que me forrara a costa de los caballos, porque tengo menos ojo en esto que un gato de escayola, pero pasé un buen día.

El pijerío allí es de lo más varipinto, y además de ver a algún que otro famosillo, pude codearme incluso con la realeza, ya que era la Infanta Elena la encargada de entregar algunos de los premios. Bueno, lo reconozco, yo no la ví, porque entre lo cegata y despistada que soy, y la cantidad de gente que había allí, me resultaba imposible ver más allá de las 4 patas de los jamelgos. Pero mi cuñada sí que consiguió avistar, entre la multitud, una enorme trenza castaña que, segun ella, debía correponder a tan ilustre miembro de la Casa Real.

En resumen: dinero gastado, dolor de pies, muchas colas para apostar, pero grandes risas que compensaron todo lo demás.

3 Comments:

Blogger Brocco said...

zas, que le corten la trenza! digo, la cabeza!

pija, repija, so pija! pobres caballos esclavizados.

Firmado: Frente de Liberación Hortofrutícola

10:32 PM  
Blogger Nahla said...

jajajaja!!! no te enfades, verdurita. Yo soy la primera a la que le encantan los caballos. De hecho, mi familia ha sido muy aficionada a ellos siempre,y es mi animal favorito, porque desde pequeña he estado cerca de alguno.

8:02 AM  
Blogger Brocco said...

que le corten la trenza a la pedorra de la infanta elena. malmecaeoiga. (uys, q igual m detienen por injurias a la monarquía, vea mi último post, nadie está libre).

7:11 PM  

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